A cien años de su muerte, el nombre de Eloy Alfaro continúa en el
registro de los detenidos del ex penal García Moreno, donde estuvo por
última vez antes de ser sacado y asesinado en las calles de Quito.
Lunes, 23 Enero
No
es parte de ningún discurso político, aunque pudiera parecerlo. Quienes
conocen la historia dicen que su nombre no ha sido eliminado de la
lista de detenidos, al contrario de lo que ocurrió con sus compañeros de
lucha y desgracia.
Alberto Acosta, profesor investigador de la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y ex presidente de la
Asamblea Nacional Constituyente, afirma que el nombre del Viejo Luchador
aún está ahí, en la nómina de los presos, y no fue dado de baja. “¿No
será de liberar a Alfaro de una vez, si se quiere rescribir la
historia?”, reflexiona el catedrático y político, para quien es bueno
que se haga una discusión histórica sobre la dimensión del ilustre
personaje y se reconozcan todos los detalles de la vida de Alfaro.
Rodrigo Collahuazo, representante de la Coordinador de Movimientos
Sociales por la Democracia y el Socialismo, en declaraciones que publica
el portal Ecuador Inmediato, considera “inaudito” que Alfaro “hasta
ahora no esté libre, sigue preso”.
reescribir la historia. La idea de rescribir la historia sobre la
muerte de Eloy Alfaro surge de la propuesta oficial de redimensionar la
figura de este personaje histórico.
“Se busca rescatar la historia con su real importancia, sin
descontextualizarla”, explica el director de Proyectos Emblemáticos del
Ministerio Coordinador de Patrimonio, Joaquín Moscoso en una versión
difundida por el sitio gubernamental elciudadano.gob.ec.
Según Moscoso, el gobierno busca rescatar el pensamiento de Alfaro,
posicionar a la revolución que lo tuvo como su principal personaje y
revindicar su muerte.
Según el acta de defunción, fechada el 11 de marzo de 1912, es
decir dos meses después de la muerte de Alfaro, señala que éste falleció
“a consecuencia de haberlo asesinado el pueblo”.
Es lo que el gobierno quiere cambiar. El oficialismo cree que esa
es una referencia al pueblo de Quito y considera injusto ese
señalamiento. Más bien, plantea que se señale a lo que denomina poderes
fácticos.
Se conoce como poder fáctico al que se ejerce “de hecho”, es decir,
fuera de las líneas normales de un gobierno. Se atribuye a grupos o
personas que tienen capacidad para ejercer presión o influir en las
decisiones sin figurar en el régimen.
La secretaria de Pueblos, Rosa Mireya Cárdenas, opina que la
historia ha sido manipulada y criminalizada por las oligarquías. “Recién
se lo está rescatando como un hombre que hizo mucho por el país”,
comenta.
Esto, para Lourdes Tibán, asambleísta indígena, es parte del manejo político que el gobierno hace de la figura de Eloy Alfaro “y con mucha novelería”. Añadió que esto se ve, incluso, en el hecho de que el presidente Rafael Correa pregona que es pariente de Eloy Alfaro.

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